Inmaculada Medina: “El Carnaval tiene que ser una industria que cree empleo y lance a la ciudad internacionalmente”

La concejal de Carnaval, Inmaculada Medina, participó ayer en una mesa redonda en el Palacete Rodríguez Quegles sobre la Historia del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, acompañada de Juan José Laforet y el periodista José Febles

El palacete Rodríguez Quegles celebró ayer martes una mesa redonda sobre la Historia del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, en la que participó la concejal de Carnaval, Inmaculada Medina, el cronista oficial de la Ciudad, Juan José Laforet y el periodista José Febles.

Durante más de dos horas se llevo a cabo un repaso por cinco siglos de la historia de las carnestolendas hasta llegar a la actualidad, y realizar, por parte de la concejal, una reflexión sobre la celebración del carnaval 2016, con un sus aciertos sus fallos, que corregirán para el próximo año y, de manera especial sobre el futuro más próximo de la fiesta más importante de la ciudad.

Inmaculada Medina, aseguró que “debemos estar atentos porque el Carnaval será la fiesta que lance a ciudad internacionalmente. La actividad del carnaval se extenderá a lo largo del año con diferentes actos, que tendrán lugar también en verano y con los que atraeremos a ciudadanos y turistas”.

La concejal hizo especial hincapié en que “el carnaval no es sólo un fiesta, el carnaval se tiene que convertirse en una industria, en creación de empleo y para eso es fundamental contar con patrocinadores, que crean, como ya lo están haciendo, que esta fiesta trasciende más allá de nuestras fronteras, pero sin olvidar que tiene ser pensada para los ciudadanos, por eso es fundamental tener capacidad de diálogo y sentarse para llegar a acuerdos con todos los grupos, con los diseñadores, con la gente que conoce las entrañas del carnaval, y por supuesto escuchar las voces de los ciudadanos. Hay que trabajar doce meses para conseguir tres semanas de gloria”.

Por su parte Juan José Laforet expuso que en Las Palmas de Gran Canaria “el carnaval ha sido una presencia cambiante, adecuada a la realidad de cada época, a los condicionamientos religiosos, políticos, sociales y hasta económicos de cada momento histórico, pero siendo algo que se esperaba, que se necesitaba, que brotaba espontáneo en la misma raíz del pueblo, de todas y cada una de sus clases sociales”.

Laforet recordó que ya en 1521 se nombraron una serie de caballeros locales para que se encargaran de programar fiestas y festejos para la ciudad, en especial en los días de las carnestolendas, encendiéndose luminarias y organizándose fiestas de toros,  juegos de caballos y otras "alegrías" en torno de una población que, por su situación estratégica como puerto, recibía gentes ávidas de todas estas diversiones.

En 1574, tal como se encuentra entre los documentos de la Inquisición en Canarias, aparece una referencia directa al carnaval con el baile de máscaras y disfraces que se celebró en la casa del canónigo Pedro León. Entre todas las referencias existentes se encuentran los festejos de 1789 para celebrar la coronación del rey Carlos IV. Entonces los ciudadanos sacaron a la calle enormes carrozas con jóvenes enmascarados, procesión de trajes de togados y comparsas de pescadores con instrumentos de pesca, danza de máscaras, música e iluminación de antorchas.

El carnaval de la ciudad evolucionó y transformó su carácter al unísono que los cambios que se vivieron en distintas épocas. Bailes en todas las sociedades, en las casas, batallas de flores en la calle Mayor de Triana y en la Alameda, y más tarde se traslada a los barrios con el crecimiento de la ciudad.

Una etapa fundamental para entender el carnaval que tenemos en la actualidad fue la que expuso el periodista José Febles, especializado en las primeras cuatro décadas de la fiesta tras la caída de la dictadura y la apertura democrática. Su participación desde 1975, tras la muerte de Franco, sus contactos con la primera visita vecinal liderada por Manuel García Sánchez con el gobernador Salvador Escandell, en la que consiguen que se celebre de nuevo las fiestas de carnaval, han sido claves en su recopilación de datos que verán a luz en su nuevo libro, Historia del Carnaval.

Su afición a las carnestolendas le ha permitido realizar reportajes sobre su historia reciente. Desde la creación del Patronato del Carnaval, en 1977 hasta 1984. Sobre las intensas negociaciones que, durante tres años, se celebraron para formar la Comisión Mixta, con Juan Rodríguez Doreste como alcalde. La formación de la Fundación del Carnaval en 1987 hasta 1990, presidida por Antonio Betancor, pasando por los inicios de la Sociedad de Promoción de Las Palmas de Gran Canaria en 2001.