Estefanía Perdomo: "Hay una gran cantera de voces líricas en Canarias"
Estefanía Perdomo es una reconocida soprano nacida en Las Palmas de Gran Canaria, que cursó sus estudios en el Conservatorio Superior de Música de Las Palmas, graduándose con Matrícula de Honor y obteniendo además los Premios Extraordinarios de Fin de Grado Medio y Grado Superior. Su carrera musical se ha desarrollado tanto en Canarias como en España y el extranjero, y su repertorio alcanza, además de la Ópera, la Música Antigua y la Zarzuela.
La primera pregunta, obligada... ¿recuerdas cuándo decidiste que te dedicarías profesionalmente a la música?
Sí. Fue una decisión complicada. Estaba en ese momento combinando mis estudios de Historia en la ULPGC con los de canto en el Conservatorio Superior de Música. Cuando estaba en el tercer año de la universidad, me vi obligada a decidir entre mis dos grandes pasiones. Me decidí por la música porque consideré que sería en ese campo en donde tendría más que aportar y más satisfacciones que recibir. Y aunque a veces añoro la Historia, intento imbricarla siempre en mis proyectos. Nunca me he arrepentido de mi decisión.
¿Podemos decir entonces que tu formación en Historia hizo te dedicases especialmente a la música antigua? Por cierto, ¿qué es la música antigua?
En realidad, no, si partimos de la base de que todo es historiable...por así decirlo. Mis primeros contactos con la música antigua los tuve a través de la Schola Cantorum de la ULPGC, de la que fui miembro durante varios años. Luego hice varios cursos en España de interpretación histórica, y ahí fue donde empezó mi verdadero interés. De esos cursos surgió mi primer grupo con instrumentos originales, el Caldara Ensemble, especializado en la música de los compositores italianos que trabajaron en la corte vienesa en el S.XVIII. Con mi actual grupo, El Afecto Ilustrado, abarcamos la música de los S.XVII y XVIII en distintos países, como Italia, España y Alemania.
La música antigua, en inglés Early Music, se refiere a toda aquella música compuesta antes de 1850 interpretada con instrumentos originales con la afinación correspondiente en cada época. Es aproximadamente en ese año cuando los instrumentos adquieren su morfología actual y la afinación se establece en 440Hz, que es la actual.
Has mencionado tu formación, con unos resultados excelentes. Hablemos ahora de tu carrera profesional. Tu debut en la ópera fue con el papel de Madame Silberklang en la obra Die Schauspieldirecktor, de Mozart, ¿es éste tu compositor favorito? ¿Cuál es el papel del que te sientes más orgullosa?
Mozart es sin duda uno de mis compositores favoritos, es uno de los grandes genios de la Historia de la Música. Pero más cercano a mi corazón está Puccini; canté mi primera ópera como parte de la Escolanía San Marcial con tan solo 9 años, y esta fue La Bohème. Desde entonces me enganché a la ópera y es precisamente La Bohème mi ópera favorita. Tuve el placer de debutar el rol de Mimí en Japón en 2010, un sueño hecho realidad. Sin embargo, el papel del que me siento más orgullosa es el de Blanche de La Force en la ópera Diálogos de Carmelitas de Poulenc. Una historia durísima, basada en hechos reales, en donde una congregación religiosa es aguillotinada por seguir practicando su fe durante la Revolución Francesa. El hecho de que la historia fuera real supuso todo un reto a nivel emocional; además Blanche evoluciona desde el más absoluto miedo a la valentía de querer morir con sus compañeras. Un trabajo intenso del que estoy muy orgullosa.
¿Además de Japón, qué otros lugares te ha permitido visitar tu profesión?
Mis proyectos me han llevado por todo el mundo: he trabajado en Francia, Bélgica, Croacia, Eslovenia, Austria, Bulgaria y más recientemente en Brasil, ya que como ganadora del segundo premio en el Concurso Internacional de Canto Ópera de Tenerife en 2015, fui galardonada con dos galas líricas en el Teatro São Pedro, en São Paulo.
Formas parte de una generación de cantantes líricos canarios de gran nivel. ¿Hay en Canarias, como suele decirse, un talento especial para la música?
Indudablemente, hay una gran cantera de voces líricas en Canarias, debido principalmente a la riqueza vocal de nuestro folklore, y de la gran escuela que creó Alfredo Kraus en las Islas. Destacan especialmente las voces de tenor, como las de Celso Albelo, Jorge de León, Pancho Corujo, Juan Antonio Sanabria, etc. Pero también hay un gran número de cantantes femeninas que están haciendo una gran carrera internacional, como Nancy Herrera, Yolanda Auyanet, Davinia Rodríguez y otras tantas. Existe entre todos nosotros una gran camaradería y complicidad, por sabernos todos de la misma tierra.
Sí, a veces la lejanía y las dificultades con los transportes aéreos hacen más complicado trabajar desde Canarias, sobre todo después del inicio de la crisis. Sale más "barato" contar con cantantes que estén más cerca porque se encarecen los gastos. Con respecto a las oportunidades en Canarias, las hay, pero el ámbito insular es finito, hay pocas orquestas y festivales, y hay que moverse con una perspectiva más amplia. Por otro lado, y aunque las cosas están cambiando en entidades como la Fundación Orquesta Filarmónica de Gran Canaria y la Ópera de Tenerife, pienso que se siguen dando pocas oportunidades a los cantantes canarios, que quedan relegados a papeles secundarios o de poca relevancia en favor de cantantes de fuera de las Islas.
Y, por último, ¿en qué proyectos te encuentras inmersa actualmente? ¿Cuáles son tus planes de futuro inmediatos?
Estoy a punto de estrenar una producción de la ópera Tannhäuser de Wagner en el Real Teatro de la Maestranza de Sevilla, el próximo 28 de octubre. Sigo inmersa en el trabajo de promoción de mi último disco, "Canciones de Cámara Españolas: 1801-1850", editado por la Sociedad Española de Musicología (SEDEM); y estoy preparando el programa "El mirar del caballero: canciones cervantinas de los S.XX y XXI", un encargo de la Real Academia de Bellas Artes Canarias para el próximo mes de diciembre. Ya con vistas a 2017, destacar mi compromiso con la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria para interpretar una de mis obras favoritas: el Réquiem de Mozart.